4.12.09

El apocalipsis

Hace poco me quedé sin luz en casa durante 22 días, que se dice pronto, pero creedme, se pasan muy lentamente (que casualmente también se dice pronto). En cuanto supe que el corte de luz tardaría mas de 2 horas (que éstas, ya ves tu, pasan rapidísimo), vacié la nevera y lo metí todo en el congelador tratando de aprovechar al máximo el frío residual. Durante 22 días sobreviví comprando hielo y reponiendo diariamente el congelador, pero eso es otra historia.
El caso es que durante ese tiempo me olvidé por completo de la nevera, dado que estaba vacía. Cuando por fin volví a tener luz, hice una compra en el super y llegó el tema de meterla en su sitio. Y su sitio era la nevera. Y la nevera llevaba 22 días sin abrirse y sin limpiarse. La verdad, aquello no era exactamente un desastre. Con cosas peores me he encontrado. Solo, al fondo del todo, en ese cajón que suele haber donde la gente mete la verdura, habían salido unas manchitas negras. Y es que claro, durante 22 días la condensación hizo de las suyas, la nevera guardaba una temperatura ideal y la vida afloró. Aquellas manchitas negras eran hongos.
Obviamente, supe enseguida que me tocaba limpiar y a fondo. Me puse manos a la obra y cuando empecé a limpiar aquellas manchitas un pensamiento me vino a la mente: "Pues aquí hay vida, estoy matándolos, o al menos los estaré molestando bastante. Y ya que hay vida, y que es tan pequeña, puede que yo no pueda verla pero igual lo que estoy pulverizando con Fairy es una galaxia. Una galaxia quizás como la nuestra, con sus planetas y todo eso. Con una Tierra y con humanos, o cualquier otro ser parecido. Quizás hoy para ellos es el fin del mundo. Y como son tan tremendamente pequeños, lo que yo estoy haciendo en dos horas para ellos es como 20 años. Primero sentirían los temblores (yo moviendo la nevera cada dos por tres durante 22 días porque salía agua y había que fregar) y luego en alguna ocasión rachas de viento fortísimas, huracanes, vestiscas, tormentas (alguna que otra vez en la que se me fue la pinza y abrí la nevera como si funcionara, para luego cerrarla de un golpe). Todo esto tendría nefastas consecuencias en algo tan pequeñito. Sin que ellos (los hongos) lo supieran, el fin del mundo se avecinaba. Lo que se había creado en 4.600 millones de años (22 días de los nuestros) iba a ser destruido en 20 años (2 horitas)."
Empecé a estornudar. No estaba resfriada pero empecé a estornudar, a moquear y a toser. Así que pensé: "Y ahora supongo estarán tratando de defenderse. Esas pequeñas criaturas estarán luchando por su vida. De una manera desesperada. O quizás no, quizás tienen muchisimos científicos en miniatura que han estado investigando a cerca de este día y se han preparado durante años para poder llevar a cabo un plan para salvar la especie. Han invertido dinero, tiempo, vidas, para conseguir que su especie no se extinguiera. Todo forma parte de un elaborado plan de supervivencia en el que han puesto todas sus esperanzas. Y el resultado es... que tengo mocos."

Coloqué la compra y cerré la nevera. Nunca pensé que me sentiría tan miserable por limpiar.

27.11.09

A pedradas

Todo el mundo tiene un padre, o al menos, en algún momento tuvo uno. Incluso puede que tuvieran padre cuando aún practicamente no eran hijos. Pero lo tuvieron. Y hay muchos tipos de padres, tantos como personas. Porque después de todo, un padre es también un ser humano. Con sus virtudes y sus defectos, sus genialidades y sus cagadas. Un padre pues, es un hombre. Uno cualquiera. Uno, que al menos una vez en la vida tuvo espermatozoides que fecundaran un óvulo. Uno, que al menos una vez en su vida, tuvo ganas de ejercer como padre, aunque esas ganas fueran inconscientes. Un hombre con una personalidad, un carácter, una manera de ver la vida, un trabajo, una meta, una ilusión, un sueño, una cabeza, unos pies, unas manos, unos ojos. En definitiva, y sin miedo a equivocarme, yo diría que un padre es un ser humano.
Si un padre aun siendo padre, sigue conservando su identidad como hombre y por definición, como humano, yo, en mi papel de hija sigo siendo mujer y aún así, después de todo, sigo siendo humana.
A mi hay seres humanos que no me caen bien, que evito, que no me gustan. Y los hay de todos los tipos y todos los colores. Casualmente, de entre todos ellos, se coló, casi sin darme cuenta un padre. Mi padre. Es aquí donde una se da cuenta de que los lazos de sangre son solo lazos de sangre, y que en ellos no viene grabado un amor incondicional y eterno. Un padre tiene el deber constitucional de salvaguardar la integridad de la vida de sus hijos, los quiera o no y hasta en alguna ocasión, tanto si son sus hijos como si no lo son. El deber constitucional y el deber moral que impone esta sociedad. Un padre que no quiere a sus hijos es un monstruo, pero un hijo que no quiere a su padre es lo normal. (Supongo que en los 10 mandamientos trataron de tapar algunos huecos legales pero les salió el tiro por la culata)
No nos engañemos, los padres tienden a ser unos cabrones. Si yo pienso a veces: "Joder. ¿Por qué tuvo que tocarme el padre drogadicto y no el padre pelmazo dominguero? Lo mas normal es que un padre también pueda pensar: "Joder. ¿Por qué tuvo que tocarme la hija irresponsable y arisca y no la hija amorosa y buena estudiante?
Y nosotros, los hijos, podemos ser peores que ellos.
No podemos pretender generalizar y decir que la familia la constituyen unos padres que aman a sus hijos y unos hijos que aman a sus padres. Eso, como diría mi padre, es querer tirarse el pedo mas grande que el culo. Yo no necesito una figura paterna si ésta se pasa el día colocada. En todo caso, y poniéndonos extremistas, necesito una figura masculina que me muestre que los hombres pueden ser muchas mas cosas a parte de lo que ya se espera de ellos. Pero tampoco me hace falta que haga de padre. No necesito que me empuje el columpio con una mano y con la otra se fume un pitillo.

17.11.09

Experta en meter la pata

Me acabo de acordar de una cosa que me pasó hace unos años.
Participaba mucho en un conocido foro de temática lesbica y una de las usuarias, que causaba sensación en aquella cosa, también llamó mi atención. Tenía un blog que rápidamente descubrí y al que me volví adicta. Todos los días lo visitaba religiosamente, incluso varias veces al día, esperando ver un post nuevo. Aquella chica solo relataba su día a día normal, corriente y moliente, y las razones por las que me fascinaba tanto eran tan incomprensibles que empecé a indagar aún mas. Me hice un blog.
Empecé a dejarle comentarios de vez en cuando, como quien no quiere la cosa, como quien espía con un periódico con dos agujeros recortados para los ojos. Poco a poco fui recibiendo respuestas. Respuestas insulsas, cortas, sin chicha.
Yo necesitaba más. Así que dí el paso y la agregue al Messenger. Y la cosa fue totalmente desilusionante porque recibí exactamente lo mismo que siempre había recibido.
El caso es que un día como cualquier otro, esta buena mujer publicó un post que creo recordar, relataba unas vacaciones. Y adjuntó a ese post una foto en la que salía ella en uno de esos buses que tienen la parte de arriba descapotable. Detrás de ella, aparecía una mujer muy rubia y muy neumática que parecía ajena a aquella foto, y ajena a todo en general. De piel muy pálida y con muchisima pinta de ser de otro país, y casi de otro planeta. El caso es que al lado de la protagonista de la foto, destacaba muchísimo, porque la bloguera era morena, de pelo cortito, regordeta y con gafas de pasta.

Yo no pude contenerme y ante tal imagen tuve que dejarle un comentario tal que así:
"Lo mejor es la rubia neumática que tienes detrás. ¡¡¡Salta antes de que te atrape!!!"

Pasaron unas horas después de aquel comentario y por fin recibí respuesta:
"La rubia neumática de detrás es mi madre."

Y lo mejor está aún por llegar. Porque no habían pasado ni dos meses cuando encontré estas noticias en Internet:

“Pilar Pacheco Valverde, de 39 años, la tarde del pasado 1 de Enero en el municipio granadino de Algarinejo, presuntamente asesinada por su ex pareja, Manuel C. C., que le ha disparado dos tiros con su escopeta por la espalda.”
“Una mujer marroquí de unos 30 años ha fallecido en Marbella (Málaga) tras ser asfixiada por su pareja, que se ha entregado posteriormente a la policía y ha confesado el crimen.”
“En Roses (Girona) una mujer ha matado a su marido, de 50 años, en lo que parece ser un crimen pasional.”

Lo postee todo e hice un comentario fuera de tono seguramente animada por la toma incesante de bebidas energéticas:
"He de confesar que me hizo ilusión que por lo menos hubiese un caso en el que es la mujer la que mata al hombre."

Y al día siguiente como siempre, visité el blog de la bloguera. Había posteado algo nuevo. Relataba que su compañero de trabajo de 50 años había sido asesinado por su mujer, en Roses (Girona).

28.10.09

Un domingo feliz


Hay cosas que nunca contaré, porque no quiero oírlas en mi boca, ni escribirlas con mis manos. Hay cosas que solo se quedarán conmigo, que solo vivirán dentro de mi. Cosas que pasarán tanto tiempo enterradas, que puede que se me olvide donde las enterré. Que puede que con suerte hasta se me olvide que cosas son.

Un domingo por la mañana salimos a dar una vuelta por el mercado municipal. Adoro los mercados municipales, porque son como museos. Museos de lo tradicional, de lo curioso. Iba con la idea de pasar directamente por el puesto de animales y llevarme un gato. Y allí estaba, en una jaula de pájaro, y casi con la misma complexión que uno; un gato negro, raquítico, mocoso y ruidoso. Tenía que ser mio. Había uno precioso, color gris, de pelaje tupido y ojos grises. Precioso. Ese vino directo al dedo que metí entre los barrotes para saludarlo, y se frotó contra el. El negro solo maullaba y maullaba desesperado. Muerto de hambre seguramente. Casi muerto por todo por lo que un gato pueda morirse. Me lo llevé.
No sé porqué hago eso. Por qué me llevo siempre lo que nadie quiere. No es solidaridad, no lo hice por el gato. Es que me gusta, me gusta lo feo, lo desaliñado. Me embriaga de ternura.
Era precioso dentro de su fealdad. El gato mas guapo y mas sano del mundo de los gatos feos y moribundos. Era mi gato.
Lo cuidé. Lo llevé rápidamente al veterinario, me preocupé por su salud, por salvarlo. Todo salió bien. Le di cariño, atención, juego. Le dí todo lo que yo era capaz de darle a un ser vivo, y puede que nunca le haya dado tanto a nada ni a nadie como se lo dí a él. Me necesitaba tanto como yo lo necesitaba a él. A pesar de todo. De sus destrozos, de sus llamadas de atención, de su altanería, de sus pelos por todos lados. De su manera de clavarme las uñas en la camisa y babearme. Lo quería. Lo quería de una manera egoísta y enfermiza. No soportaba la idea de verlo en peligro, fuera de casa, fuera de mis brazos. Y por eso, porque todo era egoísmo, porque desde el primer momento fue egoísmo, me desprendí de él. Lo dejé en brazos de nadie, lo abandoné.
Siempre pensaba, sobretodo cuando descubría algún nuevo destrozo, que mi vida sería mucho mas fácil sin un gato de por medio. Pero la verdad es que no lo es. Todavia estoy esperando sentir ese alivio que creí que sentiría. Todavía no se me ha ocurrido nada mejor que tener a mi cargo a esa bola de pelo.
Siempre digo: "No quiero tener otro gato porque he demostrado que no soy responsable" Pero no es cierto. La verdad es que no quiero tener otro gato porque no sería él.

S de

"Si pudiera me pegaría un tiro de leche en polvo"
Esta es una de esas frases que se decían en mi familia sin que ninguno supiéramos exactamente que significaba. La frase viene a decir: "Estoy harto. Estoy tan harto que me pegaría un tiro." Y hasta ahí yo lo entendía.
Lo de la leche en polvo lo entendí cuando supe que "pegarse un tiro" podía no referirse a dispararse con un arma de fuego. Y entonces dejé de usar esta frase.
Ahora para expresar algo parecido digo "Me tiraría por la ventana." Frase muy manida y que tampoco me gusta decir. Hasta a veces prefiero usar la mítica pero no por ello pasada de moda "Estoy hasta los cojones" Que incluso careciendo de ellos, una siente de verdad que está harta.
El caso es que ahora mismo creo que si pudiera me pegaría un tiro de leche en polvo, porque bien mirado, sería mejor que pegarse un tiro de verdad, de los de la bala, y es además mucho mas accesible.

27.10.09

Me comería una vaca de chocolate. Incluido su granero de chocolate, con su pasto de chocolate, su valla de chocolate y al ganadero de chocolate también me lo comería. Aunque probablemente luego solo querría comerme el prado de pipas peladas.
Mañana pienso hacer una compra solo de chocolate. Mmm, chocolate blanco...



P.D: ¡Oh sí! ¡Mírame! ¡Estoy haciendo feliz a la gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico que vive en el país feliz, en la casa de gominola de la calle de la piruleta....
Ah, por cierto, pretendía ser sarcástico.

24.10.09

Y punto

Ultimamente paso muchas horas merodeando por internet. Tengo internet desde los 13 años y aunque en este mundo puedes encontrarte cosas fascinantes, diferentes y entretenidas, llega un punto en el que estas cosas se repiten, una y otra vez. Fascinante, diferente, entretenida. Diferente, entretenida, fascinante. Entretenida, fascin.... vale, me habéis entendido, ¿no? Y yo me aburro con mucha facilidad. Es por eso que cada día mi cerebro hace un pequeño esfuerzo de originalidad y busca en Google lo primero que se le ocurre.
Ayer le tocó a un tema que puede resultar conflictivo. Madres lesbianas. (Después de esto yo también formaré parte de los resultados de Google... Horror) Y tuve la suerte de toparme con un blog genial, un blog entretenido, divertido e incluso emocionante. Empecé a leer y no pude parar hasta bien entrada la noche. Me hizo reír y llorar a partes iguales lo que creo que hasta ahora nada de internet lo había conseguido. Por lo tanto he decidido agregarlo a la lista de los blogs que sigo. Esto significa que entre "El edificio de las ovejas" y "Aventuras en el país de la psicopatía" de vez en cuando aparecerá "Madres Lesbianas, una realidad".
Invito a todo el mundo a que lo visite. Da igual si no eres lesbiana, ni eres mujer, ni eres madre ni lo quieres ser. Tu entra y dale una oportunidad. Y si no te gusta haz clic en cualquiera de los blogs que siguen. Puede que te lleves una sorpresa.
Eso sí, entre que el otro día escribí un post super maternal, que ultimamente estoy ñoña, que he puesto el blog de color "azulito" y que ahora quiero a todo el mundo, ya no sé que disparates estaréis pensando de mi.

23.10.09

Un día en el Inem

Soy fan de Expediente X. Bueno, en realidad soy fan de muchas series de ciencia ficción. Seguro que muchos de vosotros también lo sois, ahora... eso sí. No sé si sois tan paranoicos.